Tres sacerdotes decidieron salir de vacaciones...
Estaban determinados a tomar una real vacación, no usando nada que pudiera identificarlos como clérigos.
Tan pronto el avión aterrizó, se dirigieron a una tienda y adquirieron algunas bermudas, sandaliasy anteojos negros realmente llamativos.A la mañana siguiente bajaron a la playa vestidos con su atuendo turístico.Estaban sentados en sus sillas de playa, bebiendo un trago y disfrutando del sol y el paisaje, cuando una rubia despampanante 'que mataba', usando un diminuto bikini, pasó caminando junto a ellos que no pudieron evitar mirarla con admiración.Al pasar frente a ellos, la rubia sonrió y dijo: -"Buen día, Padre", "Buen día, Padre", saludando y dirigiéndose a cada uno individualmente al hacerlo.Ellos quedaron atónitos.¿Cómo diablos podía ella saber que estaba frente a sacerdotes?De manera que al día siguiente, ellos regresaron a la tienda y compraron prendas aún más llamativas.Una vez más, con su nuevo atuendo, se ubicaron en sus sillas para disfrutar del sol.Luego de un momento, la misma rubia atractiva, usando un diferente y colorido bikini topless,volvió a pasar frente a ellos, y una vez más los saludó diciendo "Buen día, Padre", "Buen día, Padre" y comenzó a alejarse.Uno de los clérigos no pudo evitarlo y dijo:- "Un momento, señorita"- "¿Si Padre?"- "Nosotros somos sacerdotes, orgullosos de serlo, pero debo saber ¿cómo es posible que usted sepa que somos clérigos, vestidos como estamos?"Ella replicó: - "Padre, soy yo...¡la Hermana Catalina!